La realidad virtual en terapia

La realidad virtual en terapia

En las últimas décadas nuestra sociedad ha asistido a una profunda transformación en todos los ámbitos gracias a las nuevas tecnologías. Hace un siglo era impensable que pudiéramos comunicarnos e informarnos en tiempo real sobre todo lo que sucedía en la otra parte del mundo. También era impensable la televisión en UHD, el 3D, las videoconsolas con gráficos hiperrealista, los Smartphone 5G, la realidad aumentada o la realidad virtual, entre otros. Pero gracias a la revolución de los últimos años, todo lo impensable se transformó en posible, y lo posible en cotidiano. Gracias a estos avances hemos cambiado nuestra forma de vivir, de relacionarnos y de experimentar la vida. La psicología en particular, y el ámbito de la salud en general, no deben ser ajenos a esta transformación, todo lo contrario, deben ser partícipes y cómplices de la evolución de las técnicas que se apoyan en las nuevas tecnologías. Esto nos ayudaría a mejorar nuestras intervenciones, y además, existe evidencia científica que respalda su uso en el ámbito clínico.

El año 2016 es un año importante dentro de los últimos avances tecnológicos y tiene una protagonista principal: la Realidad Virtual. Este es el año donde las grandes compañías han decidido lanzar gafas que van a permitir inmersión total, y que a buen seguro, sorprenderán hasta a los menos entusiastas. HTC Vive, Oculus Rift o PlayStation VR dan el pistoletazo de salida a una tecnología que por fin podrá utilizarse por el público en general y como no, también en el ámbito terapéutico en particular. Ahora podremos aprovechar la realidad virtual para la terapia, podremos exponer a las personas a situaciones de todo tipo en un espacio controlado por un psicólogo, quién además actuará como guía. Sin duda, lo más importante de esta herramienta será que podremos ayudar a las personas en sus procesos de cambio personal.

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Tratamiento de fobia a los aviones con realidad virtual

¿Quién puede beneficiarse de la realidad virtual en terapia?

La realidad virtual resulta útil para trabajar diferentes problemáticas que sufren las personas de todas las edades, desde niños y niñas hasta personas mayores. Quizá la que más relevancia ha tenido en el ámbito clínico ha sido el abordaje de las fobias específicas. Las personas que han sufrido acrofobia, claustrofobia, fobia a los insectos, fobia a volar o a las inyecciones, y han probado la realidad virtual, se han beneficiado de las ventajas de esta técnica: exposición

gradual, controlada, realista, con monitorización de variables fisiológicas para medir objetivamente los progresos y terapia breve. Pero la realidad virtual no está limitada exclusivamente a fobias específicas, también es posible trabajar desde drogodependencias, dismorfia corporal, ansiedad generalizada, relajación, depresión hasta incluso trabajar con casos de autismo, asperger, retraso mental, alzheimer o TDAH. También en el ámbito deportivo resulta de utilidad. Como conclusión, existen pocos ámbitos que no se puedan trabajar con estas tecnologías.

Los niños y las niñas pueden beneficiarse de la realidad virtual de manera rápida gracias a la motivación que tienen por estos entornos inmersivos. El público infantil disfruta de una experiencia que por un lado es divertida y que por otro, capta y focaliza la atención rápidamente. En la evaluación del TDAH por ejemplo, en una sola sesión se pueden obtener importantes datos relacionados con el tipo de desatención o impulsividad, y todo ello exponiendo al menor a un entorno similar al de su aula, con estímulos distractores muy similares a los que le afectan en su día a día. Todos estos datos se registran de manera objetiva y permiten medir la propia evolución de un proceso terapéutico. Otro ejemplo lo encontramos en el trabajo con personas con autismos, y a las cuales se puede exponer a situaciones cotidianas para trabajar su autonomía. Estas situaciones pueden ser la calle, un restaurante o una casa, y con el acompañamiento de un psicólogo, permiten ayudar a la persona a desenvolverse mejor y adquirir nuevas habilidades, que de otra manera serían difíciles de trabajar.

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Tratamiento de fobia a los aviones con realidad virtual

La utilización de las nuevas tecnologías en terapia no queda reducida al uso de la realidad virtual, pues existen multitud de herramientas que logran apoyar las intervenciones y mejoran la calidad de las mismas. En el ámbito de la población infantil, las aplicaciones son numerosas si utilizamos la convergencia de las diferentes herramientas y las utilizamos para desarrollar habilidades educativas, sociales y personales. Ello permite aprovechar la motivación que suelen manifestar los menores para orientarla a través de la interactividad y el juego. En la población adulta también encontramos estos beneficios, pues la inmersión visual y los estímulos audiovisuales permiten trabajar de manera más integral los diferentes objetivos terapéuticos. En esta línea nos encontramos con la terapia con videoconsolas, la utilización de sensores de movimiento y

las proyecciones de materiales con contenido emocional. La conjunción de todas estas herramientas permite acompañar y mejorar la eficacia de la intervención cognitivo conductual.

Las personas que acuden a consulta psicológica deben saber que el uso de las nuevas tecnologías puede ayudarle en sus progresos terapéuticos, consolidando las herramientas adquiridas, previniendo recaídas, mejorando el autocontrol, y teniendo experiencias emocionales que de otra manera no podrían vivirse. La realidad virtual es una puerta a otro mundo. Permite estar sin estar. La emoción surge de la sensación, y la realidad virtual es virtuosa en generar sensaciones. La realidad virtual en terapia es una herramienta de la que no podremos prescindir, es muy poderosa como para obviarla. Es el futuro, sí, pero también el presente. Bienvenida a nuestras consultas.

Alexander García Hernández

Psicólogo General Sanitario

Experto en Inteligencia Emocional

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